CAMBIA

Y rápido. Todo eso que anhelas y que andas buscando, sin duda te está esperando, pero no puede manifestarse si tú no haces ningún cambio.

No ves la realidad tal y como es, tú ves la realidad tal y como eres. Si continuas siendo igual, si repites los mismos pensamientos, las mismas creencias, si tus hábitos internos son invariables, si buscas mantenerte en una constante por el apego al pasado o por el miedo al futuro, si no te das la oportunidad de hacerlo distinto, entonces, nada podrá cambiar ahí afuera. Tendrás doble ración de lo mismo. Y después, una tercera.

Pasará el tiempo, sí, y continuarás anhelando que el otro cambie, que tu vida mejore, que tu sueño tome forma y que la felicidad aflore, pero solo será un anhelo, un deseo, por cierto, muy frustrante, porque al no haberte comprometido con un cambio interno, aniquilas la posibilidad de su reflejo externo.

El intento de permanencia, repetir los mismos patrones, las mismas conductas, nos lleva a sostener una realidad rígida, invariable y extrema, cada vez más polarizada y más resistente. Si quiero que mi vida cambie pero no estoy dispuesto a modificar nada de mi vida interna, entonces, le estoy diciendo adiós a la posibilidad que tengo de manifestar lo que deseo. Me convierto en víctima, me desconecto de mi poder, y me olvido de mi responsabilidad, que no es otra que la de cambiar para colocarme en sintonía con lo que quiero crear.

Hay muchas cosas que no dependen de nosotros, en realidad, la mayoría. La vida es un flujo que no podemos ni deberíamos intentar controlar. La vida nos invita a que vayamos de su mano, sin resistencias.

Desconoces cuál puede ser su reacción, no sabes si te va a querer o no. Tampoco está en tus manos controlar si finalmente te despedirán. No sabes si algún día dejarás de tener tanto miedo, y tampoco si tendrás otra crisis de ansiedad. Lo que sí puedes hacer es cambiar tu forma de pensar, puedes dejar de mirar atrás y comprometerte con un cambio radical, puedes modificar tus creencias, puedes crear hábitos nuevos, puedes cambiar tu forma de hablar, puedes modificar tu actitud, puedes transformar la queja por un gracias, puedes, y debes, cambiar la manera que tienes de tratarte, puedes modificar la forma que tienes de relacionarte. Puedes cambiar.

Si cambias, todo va a cambiar. ¿Por qué lo sé? porque nos gobierna el karma y eso, traducido, significa que todo lo que hacemos tiene consecuencias, da resultados. Si no cambias, no puedes ver ningún cambio. La vida te pide un compromiso, quiere que estés alineado con lo que buscas.

Comprométete con el cambio que necesitas dar para que tu vida comience a cambiar. No esperes a que el otro cambie. No va a hacerlo hasta que tú no cambies. No esperes a que llegue el momento adecuado. El momento perfecto lo tienes aquí delante, en el presente, en el ahora. No esperes. Cambia. Muévete, haz algo distinto. No te quedes de brazos cruzados.

Feliz presente,

Almudena Migueláñez.

Photo by Manthan Gupta

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